sábado, 30 de agosto de 2014

GGGGGG

El punto G.
Hoy vamos a estudiar ese punto. Pero de una forma metafísica.
Sí, se trata de estudiar qué hombre nos produce que ciertos placeres se despierten en nuestro cuerpo.


Quizás esa mirada posada en ti, o ese cuerpo exuberante, o esos hombros ligeramente caídos que dan a entender que ese chico te abrazaría con mucho cariño.


Quizás despierte tus sensaciones al relieve suave y delicado de la espalda y el culo de este hombre. O la delicadeza de sus tobillos.
 

Tú, en cambio, pasas de delicadezas y de amor. Puede que ya lo tengas y lo que hace que en la zona del perineo se te ponga como una sensación de dinamita a punto de explotar, sea una situación morbosa con varios hombres dispuestos a hacerte gemir tocando todos tu cuerpo a la vez. Una situación morbosa en una reunión de empresa, o en la fraternidad de estudiantes de turno.


Te gustaría que una de esas manos fuera la tuya. Y competir con la otra mano del otro chico por llegar a poseer el premio que se esconde debajo del pantalón. También puede ser que, besar ese ombligo sea lo que despierte tus instintos.


Has soñado muchas veces con una situación morbosa como esta. Te gusta tu profesor, o a lo mejor es tu jefe.  Y has soñado con entrar en su despacho y desnudarte. Y cuando sueñas, te empalmas, no puedes evitarlo.
Quizás sea así porque sabes que nunca te vas a atrever a llevarlo a cabo.


¿Y si te encuentras con esta situación en las duchas de la piscina, este verano? ¿Tu cuerpo no sufrirá alguna respuesta placentera?

Por hoy, cesamos en la búsqueda de tu situación G. Pero volveremos sobre el tema.
Punto G - Situación G.

1 comentario:

  1. Quizá sea el professor que sueña co que alguno de sus hermoso alumnos se atreva a presentarse como en la quinta foto.

    Un abrazo.

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Di algo, hombre. No te cortes.