lunes, 23 de junio de 2014

¡No lo dejes! dice Ramiro.

Y lo dice cada minuto más o menos. Y no le suelta la cabeza por si las moscas.
Aunque Eulogio está por la labor y  no necesita de ese estímulo. Está muy a gusto pegando su boca al cuerpo de Ramiro.

Esta escena me la envió Rey.






1 comentario:

Di algo, hombre. No te cortes.