martes, 6 de mayo de 2014

Recuerdos de una quedada.

Qué tiempos aquellos.
Aquellas reuniones de blogueros, con valentía, todos allí a conocernos, muchos sin apenas haber tenido otro contacto, en ciudades extrañas. Personas a descubrir en ciudades a conocer. Encuentros para bailar, para amar, para tener sexo, para sentirse menos raros. Para beber. Cada uno con sus finalidades.
También era tiempo de disfrazarse. O a lo mejor de crear una nueva persona, con gente desconocida, la persona que quería llegar a ser pero que su entorno impedía que naciera.
¡Qué tiempos!








1 comentario:

Di algo, hombre. No te cortes.