lunes, 1 de abril de 2013

Parecía que se les escapaba, pero... la agarraron al tiempo.






Y alguno lo hizo con fuerza, como si no lograran contener los impulsos de su miembro por salir corriendo sin contar con su dueño.
Podía escribir un relato que se llamara: "La rebelión de las pollas con masa y dureza".

2 comentarios:

  1. Esa dureza es lo mejor de ese movimiento... Jijijiji...

    Un abrazo.

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  2. Pues si el del tercero se anima a correr hasta mi, te aseguro que le voy a hacer un gran recibimiento, al miembro y al dueňo, jajajaja

    Un abrazo

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Di algo, hombre. No te cortes.